Misericordia y Victoria

Misericordia y Victoria

jueves, 8 de mayo de 2014

Crónica de nuestra estación de penitencia


Ha pasado ya casi un mes de la imagen que encabeza esta crónica, pero lo vivido en aquella magnífica tarde de Domingo de Ramos perdurará en la mente de un servidor durante su vida. Los nervios de la responsabilidad, del querer hacer las cosas bien, de ver a Nuestro Cristo por su barrioy por el pueblo estaban a flor de piel. Los sones de marcha ordinaria de la Agrupación cada vez más notorios conforme se acercaba la banda al oratorio ya anticipaban que nuestro día grande daría comienzo en un santiamén. Tras la bajada de la rampa del Oratorio centenares de personas observaban la bajada del Señor y el acercamiento a los vecinos que todo el año lo han visitado, rezado y adorado. El Señor devolvía así todo el cariño que la gente puso en Él trescientos sesenta y cinco días antes. Elegante el transcurrir del paso de Nuestro Señor cada año comandado con maestría, seriedad y elegancia por el equipo de capataces y sus costaleros que ponen pies y corazón para su cometido. Generosas las Hermandades y Cofradías que al paso de nuestro cortejo mostraban su respeto y admiración por Nuestro Titular; la única lluvia que hubo fue de pétalos en Calle Pardo, la lluvia más hermosa que una Cofradía querría ver; majestuosa entrada en Carrera Oficial, donde se interpretó la marcha "Danos tu Misericordia, Señor" dedicada al Señor de la Misericordia. 
La alegría de la salida se contrapone con la tristeza (entre comillas) de que esto toca a su fin, pero pensemos que no es el fin, sino el principio de otro año. Ya abarcando la Plaza de la Constitución y entrando a la Iglesia la emoción embargaba a los presentes, fruto de ello fueron los numerosos gestos de gratitud, abrazos y lágrimas; con un sonoro "Ahí queó" el paso quedaba estancado en la nave izquierda la Parroquia. Estancado el paso, pero no estancada la ilusión de preparar con ahinco el próximo año que se presenta si Dios quiere mejor que los anteriores. Y espero estar ahí para vivirlo y sentirlo igual o más que este año y que vosotros queridos amigos/as también viváis la Fe en Cristo.