Misericordia y Victoria

Misericordia y Victoria

jueves, 15 de abril de 2010

Nuestra Historia

La Cofradía cuenta con una historia totalmente reciente. Surge de un grupo de Fieles Cristianos de la Parroquia de la Anunciación de Berja, que movidos por la sincera piedad, el amor a Cristo, a la Virgen Santísima y con profundo espíritu de adhesión eclesial manifiestan el deseo de su creación en el año 2004 al entonces Vicario Parroquial D. Miguel Esteban Jerez y al por entonces Párroco D. Juan Sánchez Miranda.

Después del período de formación, de crecimiento interior y profundización en la naturaleza y misión en cuanto a una Asociación Pública de fieles Cristiano se refiere, en el año 2009 con la ayuda y beneplácito del actual Párroco D. José Rodríguez Bonilla se solicita la aprobación de sus Estatutos por parte de Nuestro Obispo Diocesano Excelentísimo y Reverendísimo Doctor D. Adolfo González Montes, siendo concebida su aprobación en el mes de Septiembre de 2010.

Una fecha que sin lugar a dudas quedará en el recuerdo de sus Hermanos y Hermanas fue la Bendición de la Imagen del Señor el 5 de Marzo de 2011 en la Parroquia de la Anunciación de nuestro pueblo. Junto a esta fecha también destacará la primera estación de penitencia de la Cofradía en la tarde del Domingo de Ramos.

Reseñar también que en 2013 Nuestra Imagen presidió el Vía-Crucis organizado por las Hermandades y Cofradías Virgitanas junto con la Parroquia de Berja, que tiene lugar el primer viernes de Cuaresma. En aquel acto, Nuestro Señor fue llevado por representaciones de las Hermandades y Cofradías por el Barrio de los Cerrillos.

Desde entonces la Cofradía se vuelca en intentar ir evolucionando y mejorando en todos los aspectos desde el de la fe, con permanente formación cristiana a cargo de Nuestro Párroco y Consiliario y de la organización y disposición de nuestra Estación de Penitencia, ya que es intención de la Cofradía de que en el menor tiempo posible dispongamos del paso donde irá ubicado Nuestro Señor, además del conjunto de imágenes que compondrán el misterio de Nuestro Señor conducido para ser presentado ante el pueblo después de ser sometido a la crueldad del flagelo y por supuesto, Nuestra Titular Mariana, María Santísima de la Victoria, la Madre de Dios, confiando en que pronto esté con su hijo presidiendo el Oratorio que albergará a Nuestros Sagrados Titulares.